Translate

miércoles, 27 de enero de 2016

¿Extranjera?

Las "nuevas musulmanas" nos sentimos como tal en muchas ocasiones.
En mi caso, soy extranjera en Francia, y me siento como tal aunque también me veo muy integrada.
Hasta el momento y gracias a Dios no he recibido nunca ningún desprecio por parte de nadie, ni franceses ni extranjeros. Quizás alguna mala cara, sentir que alguien habla de mí, pero directamente, nada.
En España, mi país, mi origen, donde tengo a toda mi familia, me siento muchas veces como extranjera aún sin serlo.
El simple hecho de ser musulmana y, desde hace mucho, llevar velo, hace que la gente te rechace, insulte, hable de ti, etc.
En general, y de nuevo gracias a Dios, tampoco he sufrido ningún "ataque" por parte de nadie, pero sí que he notado el desprecio de mucha gente.
Saber que en mi pueblo se me critica porque los moros me han comido la cabeza y me comporto como ellos.
Saber que a mi familia le hablan de mí como si tuviesen que tener algún cuidado.
Saber que personas de mi propia familia no han dudado en criticarme.
Ver miradas de rechazo, personas que se apartan de ti, escuchar que hablan de ti como si fueses una extranjera que no se integra en la sociedad, como si quisiera imponer la cultura de mi país a otras personas cuando en realidad estoy en mi país y soy muy libre de elegir mi religión como tantas personas hacen.
Si eres católico, eres "normal", si eres testigo de Jehova, protestante, etc. hay muchos más y tampoco es tan raro; pero ser musulmán parece que está prohibido o condenado por la sociedad.
Es duro, sí, pero bueno cada cual es libre de hacer o decir lo que quiera.
Yo, como española, como musulmana, y sobre todo como persona, soy muy libre de elegir mi religión, mi forma de vida, y lo que quiero hacer con ella.
Y yo, como la mujer que soy y como el mismo islam me enseña, respeto la decisión y la vida de cada uno, no juzgo a nadie, no me meto con nadie ni en la vida de nadie, y aunque me desprecien no encontrarán por mi parte ningún desprecio hacia ellos.
Aquí sigo, como he estado siempre, y aquí seguiré, abierta a quien quiera formar parte de mi vida, y abierta a quien quiera alejarse de ella.

sábado, 12 de diciembre de 2015

Temas pendientes de publicar

Salam alaykum wa rahmatu Allah wa barakatu
(Que la paz y las bendiciones de Dios estén con todos vosotros)

Mis disculpas por no actualizar en este tiempo, pero últimamente me falta tiempo todos los días.
Aún así, tengo bastantes temas pendientes de publicar, algunos de ellos:

- Justos por pecadores (cómo los musulmanes pagamos con el rechazo social los actos de ciertas personas)
- Ser considerada una extranjera (serlo de verdad, o sentirte como tal en tu propio lugar de origen)
- La psicología y el islam (teorías y consejos psicológicos comparados con las enseñanzas del Corán y la Sunna)
- Los hijos y la familia numerosa (qué nos enseña el islam)

domingo, 1 de noviembre de 2015

Buscar la protección en los muertos

Ya comenté que en el islam están prohibidos los amuletos, la adivinación, la brujería, pero no sólo eso, sino que el pecado más grave es asociar algo o a alguien con Allah (Dios).
Allah es único, todo lo puede, y tiene unos atributos que ningún ser ni objeto de la creación puede compararse con él.
Es por eso que sólo podemos buscar la protección en Dios (Allah), pues es el que nos da y nos quita.
Todos los días, pero sobre todo en días como hoy, se escuchan comentarios del tipo "la abuelita ya no está, pero desde el cielo nos cuida", "mi papá murió pero desde el cielo nos protege".
Y ese tipo de comentarios sobran, no sólo para los musulmanes, sino para cualquier persona en general.
Los muertos no tienen poder para nada, y ni siquiera los vivos pueden luchar contra la voluntad de Allah (Dios).
¿O acaso si Dios ha decretado para ti una enfermedad incurable va a venir un muerto a quitartela?
¿O es que si te viene una bendición y una situación perfecta te la ha mandado el muerto?
Sólo Allah (Dios) tiene poder sobre todas las cosas, y es por eso que debemos pedirle y suplicarle siempre, sólo a Allah.
Recordemos a las personas que han dejado este mundo, pero pidamosle a Allah por ellas y, también por nosotros.

El día de los muertos, día de todos los santos

Hoy no es un día que pase desapercibido para nadie.
Primero por ser el día de todos los santos, o el día de los muertos; y segundo porque con este motivo se celebró anoche también la fiesta de Halloween.

Ninguna de estas cosas son motivo de fiesta o celebración en el islam, sino que están prohibidas.

Desde siempre, incluso antes de ser musulmana, he considerado una gran equivocación celebrar este día y que los muertos tengan un día especial para ellos.
¿Qué pasa, que sólo nos acordamos de nuestros seres queridos que ya no están en este día?
Pues tristemente, por lo general es así.
La gente se pasa todo el año sin pisar el cementerio, y cuando llega este día o está cerca corren a limpiar las tumbas de sus familiares, a llevarles flores nuevas, e incluso a pasar un rato allí "con ellos".

Cuando era más joven me gustaba mucho visitar el cementerio donde está el cuerpo de mi abuela, pero yo no lo hacía cada 1 de noviembre, sino muchos domingos. Me sentía cerca de ella.
Con el tiempo, el paso de los años, y mi estudio del islam, comprendí que era una gran tontería, que mi abuela, y también mi abuelo aunque varios años después, estarán siempre en mi corazón tanto si visito el cementerio como si no.
Poco a poco dejé de visitar el cementerio, y más tarde descubrí que islámicamente no es correcto que una mujer visite las tumbas.
Está permitido recordar a mis abuelos en mis súplicas, y pedir a Dios (Allah) que sea misericordioso con ellos el día del juicio final, y pedir perdón por sus faltas. Y eso es lo que hago, recordarles siempre sin necesidad de visitar el cementerio ni el 1 de noviembre ni cualquier otro día.

En cuanto a la fiesta de Halloween, tampoco es una fiesta que a mi me agradase nunca. La gente se mete demasiado en el papel de los sustos, la muerte y los fantasmas, y se divierten asustando a la gente e incluso con comportamientos que son poco respetuosos.
Pero es que islámicamente tampoco es correcto celebrar esto, puesto que es una fiesta pagana que no tiene significación alguna; así que lo mejor es alejarnos de ese tipo de fiestas y costumbres.
El islam advierte que quien imita a un pueblo se convierte en uno de ellos; así que debemos tener miedo de Dios (Allah) y esforzarnos por seguir su camino sin desviarnos en cosas que no nos aportan ningún beneficio.

Recordemos a los muertos cada día, y recordemos también a la muerte porque nadie escapará de ella; pero mientras tanto esforcémonos en ser cada día un poco mejores personas y en aprovechar cada minuto que tenemos de vida, para que la muerte no nos sorprenda sin que hayamos hecho eso que dejamos para más tarde.

viernes, 30 de octubre de 2015

¿Por qué rezamos de esa manera?

Muchas veces me han preguntado: ¿y rezas así como se ve en la tele, tirándote al suelo?

A veces la pregunta es tan simple que dan ganas de girar la cabeza y no pararte ni en contestar.
Pero sí, rezo como se ve en la tele, como rezan todos los musulmanes de cualquier parte del mundo.

Hace pocos días tuve una conversación con una persona que se reía de nuestra manera de rezar, incluso hacía los gestos sumida en una risa que a mí no me agradó para nada.
Me miraba y decía algo así como que respetaba que recemos así pero que vaya tontería.

Pues bien, aunque parezca una tontería rezar así, sobre una alfombra, en una dirección concreta, y con ciertos gestos y movimientos, rezamos así porque es lo que se nos ha ordenado y porque cada movimiento tiene un sentido.

Los musulmanes rezamos en dirección a Meca (Arabia Saudí), aunque antes de la Revelación al profeta Muhammad (que la paz sea con él) se rezaba en dirección a Al Aqsa (Jerusalén).

El templo que hay en Meca (Arabia Saudí) se construyó por el profeta Abraham (que la paz sea con él) junto a su hijo Ismael (que la paz sea con él) para crear el primer templo de adoración al único Dios que existe. Es por eso que cuando se reveló el Corán se cambió la dirección del rezo hacia ese primer templo en lugar de la dirección a la que se rezaba.

Aunque los católicos no se han parado a pensar porqué el altar de la iglesia está donde está, no es casualidad que el altar de la iglesia esté justo en la misma dirección a la que rezamos los musulmanes.

En cuanto a rezar de pie, agachados y postrados, los musulmanes no somos los únicos a los que se nos ha ordenado rezar así; sino que también la Biblia dice que se reza así.
Y en la iglesia católica yo recuerdo que para ciertas oraciones había que estar de pie, y que en el momento en que se hacían las súplicas la gente se ponía de rodillas.

Aunque se han modificado las religiones y se han modernizado, las bases de todos los libros sagrados (Torá, Evangelio y Corán) son las mismas puesto que todas proceden del único Dios (Allah).

Y es por eso que creo más en el islam y en el Corán que en el catolicismo y la Biblia, porque aunque han pasado más de 1400 años desde que se reveló, seguimos cumpliendo con lo que se reveló de parte de Dios.

Y sí, hay musulmanes "modernos", pero eso no es ser musulmán; puesto que en la religión está prohibida toda innovación y tenemos que seguir la palabra divina y las enseñanzas del último profeta enviado a la humanidad.

jueves, 29 de octubre de 2015

El rezo del amanecer

Los musulmanes rezamos cinco veces al día, en cinco horarios determinados por el sol y la luna puesto que antiguamente no había relojes.

El primer rezo del día es en el momento en que empieza el amanecer. Dice en el Corán que es cuando empieza a distinguirse un hilo blanco de luz dentro de la oscuridad de la noche.

Y aquí es donde mucha gente se sorprende y dice: ¿y te levantas a rezar a esas horas? con lo bien que se está en la cama.

Bueno, pues sí, me levanto a rezar a esa hora; y doy la razón en que es cuando mejor estamos durmiendo.
Pero queda una tranquilidad después de rezar, que merece la pena levantarse a rezar. Y después del rezo te vuelves a la cama todavía mejor.

Al principio cuesta establecer el hábito de levantarte a esas horas, pero una vez tienes el ritmo ya cogido no cuesta nada, porque el rezo son a penas unos minutos y tiene una gran recompensa, además de la tranquilidad con la que vuelves a dormir sabiendo que ya has cumplido con la obligación y que cuando te levantes no tienes ningún rezo obligatorio hasta el mediodía.

Ahora bien, pensando en el pasado, me doy cuenta de que cuando era católica y me gustaba cumplir con las obligaciones, también madrugaba para muchas cosas.
Me viene a la mente el via crucis de semana santa, una procesión que se hacía muy temprano, a las 8 de la mañana, cargando el peso de la imagen de Jesús (que la paz sea con él) para llevarlo en procesión por las calles del pueblo, acompañados del frío, porque en esa época del año todavía no hace calor a esas horas.

Así que si lo pienso bien, merece la pena levantarse unos minutos para el rezo, en una casa en la que no nos falta el calor sea la época que sea, sin necesidad de salir a la calle ni de dar vueltas pasando frío.

Todo nuevo hábito cuesta cogerlo, pero cuando lo haces voluntariamente, porque te gusta y porque es lo que quieres hacer, coges el ritmo y se convierte en una rutina más de cada día.

domingo, 25 de octubre de 2015

Siempre ser agradecida/o

Hay muchos textos tanto en el Corán como en la tradición del Profeta (Sunna) que nos enseñan a ser agradecidos, a agradecer siempre a Allah (Dios) aunque algo no nos guste.

Y aquí es donde viene la duda, ¿cómo vamos a dar las grac
ias por algo que nos afecta, nos duele o nos hace daño en algún sentido?
Pues sí, siempre hay que agradecer.

¿Cómo puede una persona agradecer cuando no tiene trabajo? Pues porque tiene salud para seguir buscando nuevas oportunidades, y quizás tiene una familia, y una casa propia, y otras muchas cosas por las que agradecer.
¿Cómo puede agradecer una persona que está enferma? Pues porque tiene la suerte de contar con una sanidad que le ayuda en sus tratamientos, una familia que le apoya, y otras muchas cosas buenas.
¿Cómo puede agradecer una persona que no tiene familia, que no se ha casado y no ha tenido hijos? Pues porque aunque está sola no le falta el trabajo, ni los amigos, ni el tiempo libre, ni tiene ninguna necesidad.

Y así, en todas las situaciones posibles.

Siempre tenemos que estar agradecidos, por tener cada día el sustento necesario e incluso de sobra, por tener una ropa con la que cubrirnos del frío, por tener una casa y un techo bajo el que resguardarnos, por tener un coche con el que movernos o la posibilidad de usar el transporte público, por tener unos hijos que alegran y ocupan nuestros días, por tener unos padres, hermanos, y demás familia que siempre están ahí apoyándonos y ayudando en todo lo que pueden.

No te fijes sólo en lo malo, sino en todo lo bueno que te rodea.

Y recuerda, cada mal momento nos da una lección y nos ayuda a ser más fuertes para seguir adelante.

Cada mañana que te despiertas sigues vivo, tienes una nueva oportunidad para seguir adelante y para buscar un futuro mejor.

ALHAMDOLILAH